La Carnicería Vols. I – V

La feria de arte independiente organizada por artistas

A lo largo del último lustro La Carnicería -evento artístico concebido por el artista María Abaddon con el apoyo de proyectoamil y la incondicional colaboración del artista chileno Rodrigo Gómez Olivos- se ha consolidado como un hito dentro de la escena alternativa limeña. La feria, que se despliega anualmente por el lapso de unos días –originalmente de naturaleza autogestionaria aunque en paulatino proceso de consolidación a partir de colaboraciones institucionales– busca curiosa y decididamente evadir definiciones que la anquilosen. Se trata de un ambiente festivo donde confluyen manifestaciones diversas: música, películas/proyecciones, comida, vestuario, publicaciones, muralismo, arte, teatro, talleres, perfomances y conversas. Un espacio desenfadado impregnado de un espíritu ‘hazlo tú mismo’ y altamente requerido por creadores independientes y el público joven. Desde el principio, María Abaddon ha hecho una acertada labor en identificar a aquellos artistas subrepresentados que son quienes le dan el espíritu trasgresor al proyecto.

La iniciativa nace en el año 2016 como respuesta de cierto sector de la escena emergente ante el auge de las ferias de arte de Lima. Casi como una feria parasitaria, que se desarrolla en paralelo, pero se alimenta del aparato generado por los grandes eventos, La Carinicería busca activamente visibilizar nuevas propuestas y actores frente a un circuito de agentes nacionales e internacionales. Bajo la premisa ‘arte al peso’ –en clara ironía y afán lúdico– La Carnicería desplaza la pregunta sobre el consumo popular y el acceso abierto a un arte que se conecte con aquello que ocurre en la calle (que aparece en la escena local a inicios de la década del ochenta y es emblematizada en la expresión ‘arte al paso’ del colectivo EPS Huayco), con una preocupación por la producción artística actual orientada a un mercado del arte establecido. Distanciada del formato de la feria de arte convencional y establecida, la feria independiente asume la lógica del mercadillo; en ella el arte es algo que se produce y ofrece ‘al peso’, por cantidad, acumulación y para todo bolsillo, con propuestas que en su mayoría no cuentan con representación comercial y que desafían los formatos tradicionales. En La Carnicería prima el espíritu festivo, casi carnavalesco, donde ‘la carne’ asume un rol central que invita a la desinhibición, la creación y exposición sin censuras.

En su quinta edición y bajo la dirección sostenida de Abaddon, La Carnicería reafirma su apuesta por generar un ecosistema artístico sostenible, visibilizando el trabajo de artistas emergentes y promoviendo la adquisición de obras a precios asequibles. En una escena cada vez más escindida y carente de espacios, La Carnicería se imagina como un espacio fresco y como una institución en sí misma.

La Carnicería Vol. V estará disponible en www.proyectoamil.org y en www.lacarnicería.org